Suave tarde de verano

Ignorantemente vivo el recelo de un abrazo,
esos que te dejan helada,
que te hacen sentir en casa.
Recorro caminos de tierra
entre pastizales de versos,
jugueteo con las nubes
mientras me cuentan un bello cuento.
Caen como granizo
poemas sin razón,
que buscan un cumplido
y se adueñan de mi voz.
He aquí la condición....
ninguna melodía debe causar dolor