Desarmada
Nunca conte mis penas,
siempre fueron propias,
Ajenas a los demás,
y las lagrimas solo de mi soledad.
¿Cómo puede ser que te pida un abrazo, y vengas a dármelo?
¿Cómo puede ser que te diga que tengo un día triste, y que vengas a arreglarlo?
Nunca supe como decir, "hoy no puedo con el mundo" en voz alta.
Nunca supe como pedir ayuda.
Nunca lo supe, hasta que apareciste vos.
Si tan solo supieras que cuando estoy abatida, solo quiero sentir tu aroma.
Ese olor que me desarma los miedos y los vuelve indefensos.
Siento como el corazón se abre,
se abre de ternura por vos.
