Certeza singular
Aún no encuentro la palabra correcta para describir qué y cómo me siento.
Te miro mientras me contas tus anécdotas y me invade esta sensación de ternura,
de querer tenerte muchas horas enfrente mío,
de sentir que nunca voy a cansarme de vos;
de tus facciones,
de tu barba,
de tus tatuajes,
de las pequeñas marcas en tu espalda,
de tu voz.
Me despierto con la luz del sol entrando por la ventana,
me despierto atada a vos,
por mis brazos,
por tus manos,
por nuestros cuerpos unidos y adormecidos,
y te veo;
y te observo;
y solo puedo sonreír,
en un estado de absoluta paz.
Quiero congelar esta foto en mi cabeza.
Verte dormir tan sereno,
yo durmiendo tan serena,
como si toda la vida hubiese esperado para aprender a dormir con vos.
En tu abrazo,
en mi abrazo,
entre las caricias y los fuegos desatados.
Estoy en calma,
siento que cada herida me sirvió para aprender que quiero y que soy.
Por que antes no y por que hoy si me siento así.
