Sin final
En el final, siempre terminamos juntos,
el maldito miedo y yo.
Eternamente acorralada en una calle sin salida,
oscura y fría,
rodeada por altas murallas
de frustración y lagrimas sin control.
Soy silencio por temor,
no quiero otra ilusión,
No quiero otra desilusión.
Busco pasos firmes,
el temor me aísla,
fría,
¡Son mis corazas!
intentan protegerme.
Espero que no te alejen.